COLEGIATA EL SALVADOR

REFERENCIAS DOCUMENTALES.

La primera referencia documental escrita sobre Grandas se halla en un Testamento del s.X, donde se donan una serie de bienes a la Iglesia de Oviedo, en el que como propiedad principal se hallaba el Monasterio de San Salvador de Dubris, en territorio de Gandaras. Se desconoce la ubicación de este Monasterio situándolo algunos estudiosos en la ubicación de la actual Iglesia.

Conocemos también que Alfonso II el Casto (s.VIII), hizo la que se conoce como la primera peregrinación a Santiago de Compostela, por nuestras tierras. El templo ya aparece mencionado en el s.XII (1186), fecha en la que Fernando II de León, le concede a este territorio, el Honor de Grandas. Posteriormente en el s.XIII (1222) Alfonso IX de León decretó la obligatoriedad de pasar por Grandas de Salime, Tineo y Obona a aquellos que peregrinasen a Santiago.

LA EVOLUCIÓN DEL TEMPLO.

Confluyen en esta Iglesia diversos estilos arquitectónicos, propios de las distintas épocas en la que fue construida y  modificada.

La portada Románica (s. XII-XIII), hoy en el interior de la Iglesia,  dos  sepulcros hoy incrustados en un lateral  de transición románico-gótica (s.XIV) y la pila bautismal (s. XIV- s. XV), son los elementos que quedan del primitivo  templo.

En el siglo XVIII,  se destruye el anterior edificio y sufre una transformación radical, el resultado es el templo actual con una planta de cruz griega y variedad de cubiertas, bóvedas de arista (presbiterio y primer tramo de la nave) bóvedas de media naranja sobre pechinas (sobre el crucero) y cúpulas (en los brazos del transepto). En el s.XIX se  le añade el pórtico que la rodea.

LA PORTADA ROMÁNICA.

La escultura románica tenía una función eminentemente didáctica,  pensada para transmitir las enseñanzas de las Sagradas Escrituras y conductas morales, a una inmensa mayoría de público analfabeto, también se empleó para representar escenas de la vida cotidiana.

En los capiteles de esta portada tenemos los siguientes elementos iconográficos:

  • Dos pasajes pertenecientes al relato del nacimiento de Jesús.

La Anunciación representa el momento en que el Ángel Miguel anuncia a María que va a ser madre de Jesus, se asocia a ella el concepto de encarnación de Cristo constituyendo un preludio de salvación.

La Visitación es tema poco recurrente, al contrario que la Anunciación, sin embargo cuando aparece lo hace junto a ésta, es de los pocos temas femeninos del románico en el que la mujer tiene una connotación positiva.

La Visitación representa a  Maria y su prima Isabel embarazadas ambas, respectivamente de Jesús y de Juan el Bautista, fundiéndose en un abrazo, simbolizando el apoyo y reconocimiento mutuo.

  • Las hojas de Acanto.

Las hojas de acanto podrían haber transmitido al fiel iletrado la idea de: “la debilidad del hombre ante el pecado” incidiendo en uno de los grandes enemigos del alma: la carne, (este tema obsesionaba a los Rectores de la Iglesia Medieval, por considerar a su sociedad proclive a los vicios carnales); en otras ocasiones este mismo simbolismo vegetal pudo encerrar un simbolismo más elevado y espiritual,  alusivo a la capacidad de regeneración del hombre es decir, a la inmortalidad del alma.

La decoración con hoja de Acanto es importante en el románico de la Ruta Jacobea, con frecuencia está asociado a la simbología de los frutos.

  • Las Aves enfrentadas bebiendo de una crátera.

El motivo de dos aves (en algunos casos grifos u otras criaturas mitológicas) bebiendo de una copa, cáliz o fuente (“crátera” o “fuente” de la Vida), tiene raíces que pueden ser rastreadas en el arte sasánida, griego, romano o bizantino (paleocristiano).

Las aves por el hecho de poseer alas y ascender con ellas a los cielos, se identifica con el tránsito del mundo terrenal al celestial, utilizado inicialmente en temas paganos y funerarios, se asociaba con el proceso de liberación del alma. En el cristianismo parece habérsele otorgado una simbología eucarística, y ha sido asociado con el Bautismo y con la Resurrección.

En el arte románico es una iconografía frecuente en la región de Auvernia, punto de partida del Camino Francés, y en España se asocia a la Ruta Jacobea. Lo encontramos en la fachada de Platerías de Santiago y Panteón Real de la Iglesia Ovetense de Santa María  de Oviedo, donde se encuentra enterrado Alfonso II el Casto.

  • Pareja de ciervos.

Si para la tradición grecorromana el ciervo simboliza la pureza, la fecundidad, la abundancia (en Grecia el ciervo se consagra a Hera, la diosa del Amor, y Artemisia es protectora de las embarazadas, de las ciervas jóvenes y de los alumbramientos). Para el cristianismo pasó a representar el alma fiel que desea unirse a Dios.

También existen en las jambas dos figuras una masculina y otra femenina, no hay certidumbre alguna de qué o a quiénes representan.  Entre las distintas hipótesis que se barajan sobre estas esculturas hay quiénes aluden a Adán y a Eva, situados de manera simbólica a las puertas del templo, asimilado al paraíso. Otros plantean la posibilidad de que represente  al Rey Alfonso IX y su esposa en conmemoración por su visita a la villa,  y la tercera posibilidad a la que se alude, es que representen al soldado Didacus y su esposa, ya que en la Iglesia se encuentra un epitafio que dice:

Era de 1334 ( 1296 d.C) ¿Qué aprovecha la gloria de un linaje? ¿Para qué el honor?
¿Para qué las riquezas?
Todo cuanto son se desvanece en un poco de ceniza.
Diego fue la flor de su edad, un hombre de gran nobleza, cortés y de mano dadivosa.
Aquí yace en el sepulcro quién conmueve al pueblo de dolor.
Repartió entre sus soldados cuanto había adquirido siendo su jefe.
Este hombre de bien era por naturaleza generoso.

Merece la pena detenerse  también a admirar la puerta interior de madera con sus bellos  herrajes góticos, similares a los de los de la Iglesia de Tineo y a los de la puerta sur de la Catedral de Lugo.

 UNA RICA Y VARIADA IMAGINERÍA.

El retablo mayor de estilo barroco de madera tallada, dorada, estofada y policromada, es obra del escultor gallego Juan de  Castro quien lo inicia en 1626. Destaca por la Transfiguración de Cristo, (festividad del templo) recogido en  la majestuosa apariencia de Cristo y en el gesto de asombro de los apóstoles y La Coronación de María.  Resalta  también  la  calidad de las imágenes de Santiago Apóstol, San Juan Bautista y María Magdalena.

El retablo de la sacristía también resulta curioso, por la rareza del modelo (retablo de cuadro) en el noroeste peninsular. Este retablo en su origen fue el primitivo altar  de la cofradía de San Antonio, existen otros dos retablos más el de Nuestra Señora del Carmen y el de Nuestra Señora del Rosario.

Otras tallas de interés se reparten por la Iglesia, y en el pequeño el museo parroquial, procedentes de la antigua Iglesia de Salime, hoy bajo las aguas del embalse.

Más información

Se puede visitar en los horarios de misa.

Todos los días excepto domingo. Misa peregrino: 19:00 horas.

Domingo. Misa: 13:00 horas.

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